Image result for sentimiento de soledadLa soledad es un sentimiento… sentimiento de aislamiento o de desamparo que experimenta la persona y que genera tristeza y angustia. El sentimiento de soledad puede ser circunstancial, pasajero, pero cuando persiste por cierto tiempo puede indicar incomunicación y carencia de apoyo afectivo. La sensación principal de la soledad es de aislamiento, y aunque se realizan proyectos y se tengan múltiples capacidades ya sea intelectuales, artísticas o creativas, la necesidad insatisfecha de comunicación, de pertenencia y de apoyo emocional produce esa sensación de soledad, sentirse incomprendido, perdido en el anonimato… Así, la soledad es el resultado de percibir falta de conexión en las relaciones sociales, en donde las amistades son escasas, insatisfactorias o demasiado superficiales. Image result for sentimiento de soledadLa soledad es innegable y será experimentada por todo ser humano, pues en algún momento se tendrá la sensación de que “algo falta”. Con ayuda terapéutica la sensación de soledad es una situación que puede convertirse en momentánea y que no es forzosamente mala, ya que es posible transformarla en un espacio de reflexión para conocernos a fondo y encontrar sinceramente nuestra propia identidad. Existe un tiempo para comunicarse con los demás y otro para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos, en el que la soledad es indispensable; ahí podemos “hablar” con nuestros miedos, a los que no podemos ignorar. Existen puntos positivos de la soledad que pueden ayudarte a conocerte mejor y a saber qué quieres actualmente de la vida.

Medidas para mejorar el estado anímico

  • Ser muy sincero y buscar dentro de uno mismo qué tipo de soledad es la que se sufre y a qué circunstancias se deben.
  • Perder el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontar la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, además de evaluar honestamente la autoimagen.
  • Tomar la iniciativa para entablar nuevas relaciones; se puede determinar qué personas nos interesan, y luego elaborar una estrategia para contactarlas.
  • Considerar que no hay nada qué perder y que el miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores.
  • Hacer a un lado la actitud de víctima, pues aunque el mundo resulta en ocasiones cruel y materialista, seguro que hay personas que desean conocer a alguien como nosotros.
  • Evitar encerrarse en uno mismo cuando se tenga fuerte sensación de soledad, ya que puede generarse mayor daño. Es mejor contar con quién hablar e intimar y a quién querer.
  • Pensar que no somos tan raros como pensamos; para comprobarlo no hay más que hablar a profundidad y confianza con alguien. Tenemos la capacidad de “llenar” a más gente de la que creemos, y nos pueden resultar atractivas muchas personas que tenemos muy cerca.
  • Iniciar o retomar alguna actividad deportiva o artística también suele ayudar a mejorar el estado de ánimo, además de que facilita la convivencia con quienes poseen aficiones similares.